...eLLa...

...26 de noviembre...
...37 + 4 semanas de gestación...
... JULIETA ...

Retomo el blog en un post muy dulce y especial, después de haber dado a luz a una hermosa y sana bailarina. Sois muchas, las que os habéis interesado por cómo fue mi parto, y aunque cada experiencia es diferente, me parece precioso compartirla.

Hoy en el blog, el nacimiento de Julieta.


La noche del sábado 25 de noviembre, me acosté como de costumbre temprano. Las últimas semanas de embarazo estaba teniendo un sueño muy reparador y no dudaba en aprovecharlo. 
Ya dormida, sobre las 00.00 noté como perdí algo de "líquido" y alerté a mi marido de que posiblemente hubiera sido una pequeña rotura de aguas. 
Llamé a la matrona, más por la insistencia de mi marido, que por la mía propia, y me recomendó esperar un poco en casa; las contracciones eran las que había venido teniendo últimamente tanto en intensidas, como en tiempos y me encontraba bien, así que seguí durmiendo un ratito más.

Pasada una hora, se repitió exactamente la misma situación: una pequeña pérdida de líquido con un inicio y un fin (no era pérdida de aguas contínua) Este repetido episodio nos hizo alertar a la iaia que vino a quedarse con Marc, que dormía ajeno a todo, y nos pusimos en marcha hacia el hospital.

Una vez allí, la matrona nos esperaba para reconocerme y nos informó de que había empezado ya mi trabajo de parto, así que ese día nacería Julieta.

Nos trasladaron a una habitación del hospital y nos indicaron que fuésemos controlando las contracciones que se desencadenaron de manera dolorosa y rápida las siguientes horas.

Con la app "Contador de contracciones" fui anotando la frecuencia de las contracciones y al rededor de  las 5.00 de la mañana, alerté a las enfermeras de que eran demasiado seguidas, y el dolor era realmente fuerte. 

De nuevo me reconoció la matrona, que alertó de manera urgente al anestesista, puesto que la dilatación había avanzado muy rápida. Con la epidural puesta, pero todavía sin hacerme efecto, me pasaron a paritorio, donde un equipo médico nos atendió de una manera muy profesional. 

La epidural (que tiene un proceso más lento) seguía sin hacer el efecto deseado, y había llegado el momento de empujar, así que decidieron ponerme una anestesia raquídea y dejé de sentir el dolor, pero fui muy consciente de mi cuerpo a la hora de empujar.

A partir de entonces, todo "vino rodado". La ginecóloga entró "in extremis" por la puerta, empuje solamente tres veces y me pusieron encima de mi cuerpo desnudo a una sana y preciosa niña.

Lloré. 
Mire a mi marido que tenía una sonrisa preciosa 
de felicidad y lo besé. 


Julieta estuvo encima de mi, como era mi deseo para llevar a cabo el método canguro o piel con piel. Sólo me la retiraron unos segundos para una rápida revisión y hasta hoy no hemos vuelto a separarnos.

Fue un parto rápido y perfecto. 
A partir de ahí nos hemos dedicado a conocernos, a enamorarnos y a disfrutar de la familia al completo.


Gracias por las muestras de cariño recibidas:
MªTeresa, Justo, Marc & Julieta




1 comentario

  1. Y con la raquídea notaste las contracciones? Porque a mi me la pusieron y no me enteraba, me tenían que avisar de cada contracción para empujar y no era del todo capaz por lo que por un momento se plantearon hacerme una cesárea... Menos mal que al oír cesárea me hizo como un clic en la cabeza y en el siguiente pujo ya salió mi niño ��

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