...Respirar...

Eso justamente he estado haciendo este tiempo: RESPIRAR, tomarme mi tiempo, alejarme de alguna manera de las redes sociales....
En este post, espero que de manera breve os cuento por qué.

Como sabéis me animé a escribir en un blog para tener recogidas de alguna manera, las aventuras que me iban pasando como mami. Era un modo de tener una ventanita abierta a todas vosotras donde pudiéramos compartir e intercambiar experiencias sobre el maravilloso (y agotador) mundo de la maternidad.

Poco a poco me fue apasionando más y más este mundo 2.0 que tantas alegrías me ha dado, tantas experiencias maravillosas, tantas oportunidades de conocer a otras mamás a las que se les coge cariño, pero también tantas decepciones.
Pero llegó un momento en que la pasión se convirtió en "obligación", el placer en "deber", y el disfrute en "aburrimiento". Todo ello sumado a que Marc crece demasiado deprisa y exige cada vez más tiempo el cual le entrego encantada, me ha hecho pisar el freno.

No aspiro ni he aspirado nunca a vivir de esto, ni siquiera cobro por los posts que podrían entenderse como "patrocinados"; es decir, cuando os hablo de una marca de ropa, o de algún artículo de puericultura, sí es cierto que lo pruebo, para que mi opinión sea real y sincera, pero lo he hecho lo hago y lo haré de manera totalmente altruista.

Pero en un momento dado, el no poder llegar ni siquiera a compartir con vosotras, y tener varios posts prometidos por escribir (como la habitación de Marc, el viaje a Italia...), me ha hecho sentirme mal, agobiarme y finalmente retirarme un poco, e incluso pensarme retirarme del todo de la blogesfera.

Sigo respirando, sigo cogiendo fuerza y leyendo vuestros mensajes de cariño que hacen sin duda que me incline por seguir un poquito más.

Sin duda gracias a todas y cada una, porque nuestra comunidad es pequeñita, pero lo importante es que es sincera.

Muchas gracias a todas y nos vemos pronto, espero!

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