...Roma...


Como sabéis el pasado mes de diciembre hicimos una escapadita a Roma en pareja, la primera vez que los papis nos separábamos de Marc.

Antes de contaros mis días de retorno a ser dos, de disfrutar de los momentos en soledad, de salir de nuevo a cenar… quiero aclarar, que no me siento mala madre, por haber hecho un viaje sin mi hijo.¡Ahí queda, sin más!


Pues bien, nuestra
escapadita romántica fueron seis días, aunque realmente sin ver a Marc solo fueron 4 y la verdad es que estuvo muy presente en el viaje, porque entre las fotos que nos mandaban y recordando momentos que nos da en el día a día, es como si hubiese estado allí.

Aunque cualquier viaje puede adaptarse al ritmo de viajar con un niño, nosotros decidimos no llevar a Marc; entre que ya anda solo y no quiere estar en el carrito nada más que para dormir, que queríamos visitar la ciudad en profundidad (iglesias, monumentos, plazas, fuentes....) y  que queríamos hacer "vida de dos" por unos días, pensamos que era mejor que se quedase con nuestras familias. 

El viaje como os digo estuvo más que genial. Yo había visitado Roma en tres ocasiones y sin lugar a dudas es mi ciudad europea favorita, pero esta vez me dio tiempo a empaparme en profundidad de todos los barrios, de la cultura, de la comida… 

Hicimos una visita guiada por los Museos Vaticanos y Basílica de San Pedro; también hubo tiempo para pasear por lasfamosa Fontana de Trevi donde echamos una monedita para volver; nos encantó concer el  Panteón de Agripa, la Piazza del Popollo, Piazza Navona, Piazza Campidoglio... Visitamos mil y una iglesias entre las que destaco San Pietro in Vincoli, Santa María la Mayor y la iglesia de San Ignacio de Loyola... El Coliseo, Foro romano y Palatino fueron sin duda lo que más nos sorprendió de la ciudad; el Castillo de Sant´Angelo aunque por fuera es precioso, no nos lo pareció tanto por dentro; paseamos por los jardines de la Villa Borghese y por la orilla del río Tiber...
 






Tuvimos la ocasión de comer pasta fresca y pizza hecha en el momento cenando por el Trastevere, y por el barrio donde nos alojábamos, Monti.

Acabábamos más que cansados cada día, y es que el día que menos andábamos eran como unos 15 kilómetros (que a mí me parecían 100).

Os dejo algunas fotos... 
























Fue un viaje non stop, como nos gustan a nosotros, como hacíamos antes cuando sólo éramos dos y nos encantó. 
Espero pronto poder volver a disfrutar de alguna otra ciudad en pareja, aunque el próximo destino... será con Marc. ¿Dónde? Ya os lo contaré.

De momento, quiero ponerme al día y contaros otros lugares que sí hemos visitado con Marc.

No hay comentarios