... donde esté el pecho...


... continuará... 
Así acabó el post ...del pecho al bibe... que escribí el miércoles pasado, donde os conté cómo me había ido la visita a la pediatra, en la que me había recomendado empezar a introducir a Marc, los cereales sin gluten.
Pues bien, como os dije, para poder compartir este momento con el papi decidimos esperar al sábado para el "primer intento", que ya os adelanto que fue un caos :(
Cuando Marc llora porque tiene hambre, lo cojo, me aparto la ropa que lleve en ese momento, y se pone a mamar. ¿Qué puedo tardar en hacer esto? ¿6 segundos? ¿Menos? 
Pues como resultado de esto, Marc está acostumbrado a que se le dé de comer nada más pide... Pero el bibe... ¡ay el bibe! el bibe es otra historia..

Os pongo en situación: 
Sábado por la mañana, Marc mama a las 8,30, aunque el día había empezado antes...Ultimamente antes de las 7,30 estamos todos fuera de la cama (ha salido madrugador como su mami)
Pues bien, sobre esa hora, después de desayunar me pongo a esterilizar el biberón del Dr Brown con la tetina en forma de Y para darle a Marc su primera "papilla". 
He de decir, que esto de esterilizar como se ha hecho toda la vida (hervir agua, y dejar el bibe dentro) me parece la mayor marranada que existe.
¿Cuál es el problema? Pues que el bibe, una vez seco se queda todo blanco, "sucio" de cal. A mi me da una cosa, verlo, que luego me sabe fatal darselo al nene; que ya sé que no es sucio, que sé que no pasa nada, pero a mi me da nosequé, así que me han prestado este esterilizador de la marca avent, que esteriliza al vapor, aunque he de decir que todavía no lo he usado.

Una vez esterilizado, Marc, su papi y yo nos pusimos a jugar un ratito hasta que se durmió (hace una siesteta después de desayunar, que quién pudiera pescarla): Mientras el bello durmiente, descansaba, yo empecé a pensar en la preparación del biberón. Como sabéis Marc, tomó su primer fin de semana de vida, un postrecito de biberón, pero era su papi el encargado de prepararlo mientras yo le estaba dando el pecho, así que para mí era toda una novedad.  
Y como mamá nueva en esto, mamá estresada en esto: qué cantidad de agua he de poner, cuántos cacitos de leche, cuántos cacitos de cereales... Empieza el agobio...

Mi marido, decide irse a comprar el pan, y allá que nos ponemos los dos a almorzar, rondando la peligrosa hora de las 11,20 de la mañana. Marc pide cada tres horas más menos, pero estaba despierto sentadito con nosotros en la mesa, jugando con el mantel que le chifla, así que pensé "hay tiempo".  Qué equivocada estaba...

De repente, empieza el llanto... 
Mi peque no es para nada un bebé llorón, pero cuando llora sus gritos superan el sonido de cualquier mascletá. 
En ese momento entro en pánico, el bibe entero por preparar... vierte la cantidad de agua, la leche en polvo, abre el paquete de cereales con gluten, añade la cantidad indicada.... Marc seguía berreando... Yo empezaba a ponerme nerviosa.
Una vez hecho esto, empiezo a moverlo para que se mezcle todo, y empieza a escaparse por todos sitios el líquido. J que intentaba consolar sin resultado a Marc, me dice : tienes que ponerle la tapita para que no se salga. Empiezo a mirar a ver donde estaba la dichosa tapita que se había escondido con toda la mala intención del mundo; Marc seguía llorando.

Cuando la encuentro y lo tapo, no estaba la cosa terminada. Ahora añade agua al calientabiberones, espera a que se apague la luz que indica que está ya el agua calentita y lo puedes meter. Marc continuaba llorando. Compruebo si el bibe está ya calentito, pero "visteme despacio que tengo prisa", aquello aún no estaba como debería. 
El peque seguía llorando desconsolado y cuando lo cojo para darle el biberón, no se cogía a la tetina. Continuaba llorando como si no hubiera mañana, y yo, que ya estaba agobiada, empecé a agobiarme más y más... Marc tenía la boca toda abierta (en modo berreo) y no había manera de que se pusiera a succionar, así que como yo ya estaba desesperada porque veía que aquello no iba a funcionar, al menos ese día, lo cogió J a ver si él conseguía que se cogiera.
Me fui de la cocina, para que no me doliese más el corazón de verlo así. Parece mentira, como una madre tiene un sentimiento de culpabilidad enorme, si las cosas no salen bien. Y parte de culpa tuve.
J estuvo intentando darle el bibe unos 10 minutos más o menos, hasta que se asomó con Marc llorando, donde yo estaba y me dijo que le diese de mamar. 

Fue instantáneo, mi pecho rozó su boca y se cogió como Kate a la tabla aquella de Titánic, sin soltarse. Al pobre le costó un poquito mamar, del disgusto que llevaba.

Y esa fue mi experiencia, de momento, no hemos vuelto a intentarlo, porque hemos pensado que mi incorporación al trabajo son 4 días y luego cojo las vacaciones de semana santa y pascua, así que quizá ahí, con 5 mesecitos, sea ya capaz de empezar a tolerar mejor el bibe.

Haciendo autocrítica,porque yo le doy mil vueltas a todo, sé que debería haberme adelantado a que Marc pidiese. Si le hubiese ofrecido el bibe antes de tenerlo berreando, seguramente hubiese probado qué era aquello, hubiera hecho la succión (otra cosa es que le hubiese gustado) pero lo hubiera probado. Lo sé porque ha cogido bibes de leche mía sin problema, pero esta vez, salió mal.
Así que espero hacerlo mejor el próximo intento... 

¿Cómo ha sido vuestra primera vez con las papillas? 
Besotes y gracias por leerme.

3 comentarios

  1. La segunda parte ira mejor!tranquilidad y así no transmites nervios al peque,va ir genial!ya veras!ademas Marc ya había tomado bibe y voy hablar por experiencia propia esto me paso con sergio no te obsesiones con la esterilización!que todo esté limpio y con dos veces al día incluso una Xq les hacemos crecer en burbujitas y ellos tienen que inmunizarse!Reconozco que eso lo lleve con mucho estrés con el nene.Ahora con María todo es diferente!otro mundo..Un mundo mejor jeje besotes!

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    1. Gracias guapi, eso espero.. que la siguiente experiencia con el bibe vaya mucho mejor... Eso suelen decir, que los segundos hijos se disfrutan de manera diferente, más relajada.. Y es que ya eres toda una experta.. jajaja besotes

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  2. Hola Maria Teresa! yo he tenido las 2 experiencias... mi hijo tomó bibe con leche materna de los 4 a los 6 meses y con leche de fórmula desde entonces. Nunca lo rechazo. Lo que yo hacia era sacarme por la mañana que normalmente es cuando más leche se tiene, al despertar ponía a mi hijo en un pecho y el sacaleches en el otro, con el trabajo de succión del niño es fácilisimo sacar de esta manera y cuantos más días lleves sacando más leche tendrás. Después me sacaba al salir de trabajar porque no me coincidía con ninguna toma pero cada uno tiene que organizarse... si llegas a la toma pues mejor que mejor, menos leche necesitas para bibe. Esto te lo digo por si quisieras continuar con lo del pecho pero si te apetece dejarlo adelante, en mi opinión ahora esta mitificado y, ya sabemos que es bueno para ambos pero me parece más importante no tener estrés para no transmitirlo al bebé y poder organizarse de una manera cómoda para ambos. Para mi desde que volví al trabajo se convirtió en una fuente de preocupación más, asique a los 6 me sentí liberada. Ahora tengo una hija de 8 y medio y le sigo dando pero he dejado de trabajar asique mi tiempo es otro radicalmente distinto. Aún así he intentado darle bibe y no hay manera y eso que en alguna ocasión de más pequeña lo había tomado. Lo que hago es que, por la noche, aparte del pecho le doy yogur mi primer Danone, es leche de continuación asique no creo que tenga gran diferencia con el bibe, en teoría son a partir de 6 meses pero si sigue sin querer el bibe quizá puedas preguntarle a la pediatra por esta alternativa. También tengo una amiga que le daba a su hijo la leche con una cucharita, no es muy rápido ni cómodo pero en último caso... lo importante es que no te agobies! Las madres tendemos a flagelarnos por todo y hoy en día ningún niño pasa hambre... Hay miles de soluciones... por ejemplo, por que no darle la fruta por la mañana en vez de por la tarde? Un beso guapa!

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