...Al agua patos...


El día a día con Marc, tiene momentos muy especiales (despertarme con él, darle pecho, dormirlo...) pero uno de los más bonitos, a mi forma de ver, es el momento del baño. Aunque no siempre ha sido así.

En el hospital, el segundo día de nacer, la matrona vino a enseñarme cómo bañar a Marc. Se lo manejaba tan bien: un brazo, otro brazo, el culete ahora por aquí, ahora por allá... Parecía muy sencillo, si no fuera por el ENORME detalle de que Marc berreaba. No es un niño llorón, pero cuando llora... berrea.

Antes de dar a luz, miramos algunas bañeras de las que hay en el mercado, y teníamos claro que no queríamos una bañera con patas y cambiador, ya que nuestro baño no es muy grande y no queríamos trastos, que no nos cupieran. Así que finalmente, nos decantamos por la bañera Stokke Flexi Bath, que es plegable, y apenas ocupa espacio.
En un primer momento, la utilizamos sin la cuchara que lleva para apoyar al bebé, y lo cogíamos en nuestros brazos: J lo cogía, y yo lo bañaba.

Tanto la matrona en el hospital, como la pediatra cuando fuimos a la primera visita, nos insitieron en bañar al bebé, sólo con agua, que no era necesario que utilizasemos geles y champús, pues el bebé no estaba "sucio". Y yo, como muchas mamás imagino, con los champús, colonias, geles, cremas y todos los potingues del mercado comprados.
Los primeros meses, así fue, agua calentita que la medimos con el termometro de suavinex y nada más, hasta que empecé a usar el champú de costra láctea de Babe, como ya os comenté en el post ... y llegaron las pupas... y empecé a usar también el gel de muste

Poco a poco, el llanto de Marc, fue dando paso a las primeras sonrisas en el agua. Lo hemos logrado, a base de hablarle calmados mientras le ibamos mojando con la esponja; le cantamos, para que lo relacione con un momento muy agradable (aunque mi voz, cantando es un espanto, pero soy su mamá, seguro que le gusta ;) ); también en varios momentos, de los tres minutos que dura el baño, le cogemos las manitas para que se sienta seguro... En fin, todo lo que se nos ha ido ocurriendo para que esté tranquilo y el baño sea un momento relajante del día.. Y parece que lo hemos conseguido.

Tras el baño, solemos ponerle la leche corporal de Mustela, haciéndole un masaje por todo el cuerpo. A Marc, le encanta estar desnudito, se siente muy cómodo y le encantan las caricias que tanto su papá como yo le vamos dando. Se pone a patalear, y a mover los brazos, encantado de la vida. Cuando empezamos a vestirlo es otra historia... Supongo que dirá... Con lo bien que estoy yo aquí con cuatro manos masajeándome, ahora van y me visten.. Pensandolo bien, quién no estaría superagusto con un masaje así?

El baño es una de las rutinas diarias que ayudan a consolidar el hábito del sueño, y ayuda al bebé a diferenciar los dos principales momentos del día para él: el día y la noche. Así que es importante, que día tras día sigamos las mismas pautas para ayudar a que todo ello se consolide.

Una vez ya duchadito, y con su pijamita puesto,  ya sobre las 20.30 - 21.00 (depende de las tomas de cada día) mi peque mama, y ya lo acostamos a dormir. Menudo día tan agotador eh? ;)

Besotes y gracias por leerme 

1 comentario

  1. Ayssss!! Que ganas de bañar a mi peque me han entrado jjj. Ya me queda menos!😍
    Como siempre muy chuli el post😏

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