Lactancia materna III

...y llegó el frío...

A menudo, por las tardes, sobre las ocho, me duermo rendida de todo el día; justo antes de cenar, cuando el angelito duerme y mi marido ya está en casa para encargarse del bebé y de mi.
Había pasado una semana desde que habíamos dejado el biberón (el del postre), y todo iba bien. Marc ya tenia dos semanas de vida. La leche me había subido, la lactancia por fin, se había consolidado. Mi peque engordaba día a día y yo estaba contenta por poder darle lo mejor de mí.
Empezó mamando cada dos horas, pero pronto empezó a pedir cada tres, y ahora, con dos meses, por la noche suele aguantar entre toma y toma cinco/siete horas, aunque otras veces solo tres... Yo cuando pido le doy...

Pues bien, eran sobre las nueve de la noche, me había dormido en el sofá y mi mosquitillo estaba en su minicuna tranquilito, cuando J, mi marido me dijo: Súbete a la cama,  y cuando pida, te lo subo yo. Me levante medio zombie y di los cuatro pasos que separan el sofá de la escalera que lleva a nuestra habitación. De repente sentí un dolor muuy fuerte en los pechos y empecé a decir ¡Qué frío, qué frio! Mi marido me miraba riéndose al verme temblar desde el sofá, diciendo: No hace frío, ¿qué te pasa? ¿estás bien?
Cuando llegué a mi cama, encendí el calefactor y lo puse dandome directamente a la cara, estaba congelada, tipo Frozen; en eso apareció J por la puerta, riendo diciendo: no hace frió, pero pronto la expresión de su cara cambió. Yo tenía las uñas moradas y no dejaba de tiritar; entonces empezó a frotarme la espalda para darme  calor y poco a poco, el frío fue dando paso a mi temperatura corporal normal...
Lo miré y le dije "me ha pasado algo".... 

A los días descubrí, aunque no he podido recabar demasiada información por internet,  que me había dado un "pelo de pecho". Mi abuelita, cuando alguna vez yo salía a la calle demasiado "fresquita" me decía, en valenciano: "Tapat o agarraràs un pel de mamella" (tapate o cogerás un pelo de pecho) He oído muchísimas veces esta frase, pero no sabía que el pelo de pecho fuera algo que sucede de verdad. Indagando me sorprendió leer, que podía haber perdido la leche, aunque por suerte no fue así... Nadie dijo, que la lactancia fuera fácil...
Besotes

*Foto de Printerest

No hay comentarios