Lactáncia materna I

Hola a tod@s, este post va dedicado a exponer, cómo me ha ido estos dos meses de experiencia dando pecho a mi bebé.
Parto de la base de "haz con tu hij@ lo que crees que debes hacer" así que simplemente os cuento mi experiencia, sin pretender ser un modelo a seguir, simplemente, por si a alguien puede ayudar mis vivencias.

Marc nació un martes, parto natural (dicen que la leche suele tardar unos tres días)... pues a mí me tardó una semana justa, pero empezaré por el principio.

Desde que supe que estaba embarazada, tenía claro que quería dar pecho a mi bebé por los beneficios que tiene amamantar, tanto para el bebé, como para la madre (está demostrado que dar pecho previene el cáncer de mama) así que en las clases de preparación al parto, me interesé bastante por este tema y me empapé bastante de lo que "hay que hacer" y lo que "no hay que hacer", me sabía de memoria cada consejo que me habían dado: amamantar a demanda, ofrecer un pecho hasta que el niño se sacie y se suelte y luego ofrecerle el otro, cualquier madre puede dar pecho a su bebé... Cuando fui madre y puse en práctica estos consejos, me di cuenta de que no todo es, como se supone que tiene que ser.

En el hospital donde dí a luz, Casa de la Salud (Valencia) había unas charlas de lactancia donde te enseñaban cómo el bebé debía cogerse a la teta, como ponerte cómoda para que los puntos no molestaran, te explicaban cómo tenías el pezón, si ibas a necesitar pezonera....
La charla era práctica, osea que allí estabamos, Marc enganchado a mi teta y otros cuatro bebés más "manos a la obra" con sus mamás.
La monja que nos aconsejaba (sí una monja, y sabía muchísimo)  me dijo que Marcse cogía perfectamente pero que me había hecho una grieta en un pezón, ya que en alguna toma, había cogido una mala postura. Me aconsejó ponerme pezonera en esa teta hasta que se me curara, y eso hice.
Pasamos los tres dias de rigor en el hospital, y nos fuimos a casa. La leche seguía sin subirme, así que mi bebé seguía succionando sólo el calostro que dicen que alimenta muchísimo, pero inconscientemente, tienes un pensamiento rodando por la cabeza de "la leche no me sube, a ver si el peque va a tener hambre, quizá no voy a poder dar pecho.." y la ansiedad (que no ayuda nunca) va aumentando... Así que decidí ir al pediatra para que me aconsejara...

Y aquí nos quedamos, que cómo no, mi peque pide pecho! Besitos

*Foto de Printerest

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