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...Adiós lactancia, adiós...

... Con un sabor agridulce decimos adiós...

La lactancia de Julieta no ha sido tarea fácil. 
En realidad, no creo que amamantar sea algo maravilloso, estupendo y precioso de principio a fin. ¿Que es un momento único y mágico entre mamá y bebé? Por supuesto. ¿Que todas lo disfrutamos del mismo modo? Para nada.

En mi caso, y dada esa "voluntad" de querer darles a mis dos hijos exactamente lo mismo, mi idea era prolongar la lactancia hasta los diez meses, como hice con Marc. Pero cuando la fecha se iba aproximando, yo no me sentía preparada para acabar con ese momento tan nuestro.

Tanto en aquella primera ocasión como en esta, intento respetarnos, sí en plural. Respetar al bebé, y respetarme a mí como mujer que existe (aunque a veces se me olvide). 

Con la introducción de la alimentación complementaria, a los seis meses en nuestro caso y gracias a la excedencia que cogí, fui complementando las tomas de pecho con fruta, verdura, carne y pescado según las recomendaciones que he ido cogiendo de aquí y de allá. Las que me seguís sabéis que he decidido desoír las recomendaciones de mi pediatra, ya que para nada las comparto.
Poco a poco, y dado que las cantidades iban aumentando, mi pequeña ya no tenía esa necesidad de tomar de postrecito pecho; como si estuviese saciada con la cantidad de alimentos que yo le ofrecía.
Así pues, algunas tomas fueron pasando a sustituir por completo, la leche materna.

La cosa fue cambiando, coincidiendo con mi incorporación de nuevo a la vida laboral. Y es que una vez empecé a trabajar, y Julieta empezó la escoleta infantil, fui sustituyendo tomas de pecho nocturnas, por leche de fórmula.
En mi caso en concreto y para que mi cuerpo fuese adaptándose paulatinamente a este destete respetuoso con ambas, fui esperando tres-cuatro semanas entre toma sustituida y toma sustituida.

Por poner un ejemplo para que se entienda de manera sencilla:
Julieta tomaba pecho a las nueve de la noche (aproximadamente) sobre las 12 papá le daba un bibe, sobre las 3-4 le volvía a dar pecho, y de nuevo pecho para desayunar....
Este cambio, a mi me posibilitaba  de 9 a 3-4, un margen horario para descansar (¿cuántas más os acostáis antes de que acabe el telediarío?) y a papá ser partícipe de la alimentación de la pequeña.

Poco a poco las tomas nocturnas, que para mi son las más incómodas, fueron desapareciendo dando lugar a leche artificial. De la variedad de leches de fórmula que podemos encontrar en el mercado, nosotros optamos, como ya hicimos con Marc, por la marca Blevit y Blemil.

Poco a poco la duración entre las tomas se fue espaciando hasta tomar sólo dos bibes nocturnos, tras la cena de carne/pescado con verduras. 

Finalmente, únicamente le daba de mamar antes de irnos las dos al cole. 
Pero llegó el día, en que ella no quiso tomar más. Le ofrecí el pecho como cada mañana, y tocó el pezón, se lo metió a la boca y lo rozó con sus dientecillos juguetona, pero no succionaba... Así que la vestí y seguí haciendo las setecientas mil cosas, que las mamis hacemos antes de irnos a trabajar.
Un minuto antes de salir de casa, se lo volví a ofrecer, y repitió el mismo juego.... Así que la miré con pena, con alegría, con aceptación, con melancolía y entendí que había llegado nuestro momento.

¿Cuándo iba a ser el momento idóneo? Siempre y nunca. 
Siempre que las dos estemos preparadas y nunca cuando no lo estemos.
Y ese fue nuestro momento.

A día de hoy, no lo echo de menos. Julieta me ha hecho una lactancia verdaderamente complicada y creo que entre las dos nos entendimos poniéndole fin. Pero sí echo de menos ese momento, esa complicidad mientras nos sonreíamos mientras mamaba, esas caricias, ese infinito amor de sentir que mi cuerpo no es solo mío.

Así que esta es nuestra experiencia. Muy dura, que nadie os diga lo contrario, lo es. Muy bonita, también. Enormemente feliz de no haber tirado la toalla mucho antes, por ella, por mi, por nosotras.
Y con mucha tristeza, porque mi bebé crece, porque "ya no soy indispensable" y porque el "quiero a mi bebé precumple" ha llegado a mi vida.

¿Cómo fue vuestro destete?
¿Cuántos meses duró vuestra lactancia?


...Silla de paseo NUNA...

...Elegir una sillita de paseo, y elegir bien...

Estaréis de acuerdo conmigo, en que elegir cualquier cosita para los más pequeños de la casa, es algo que nos hace especial ilusión.
Cuna, carro, ropita de primera puesta, sus primeros chupetes... preparar todo para la llegada de un bebé es un proyecto que a muchas mamás y papás nos ilusiona.

El carrito y posteriormente la sillita de paseo, necesitan de nuestro especial atención y cuidado, puesto que serán compañeros inseparables de nuestros peque, los primeros meses de su vida, y además un gran aliado nuestro en nuestro día a día.

Fue en verano, cuando nos planteamos la necesidad de buscar una sillita que fuese funcional para ir de aquí para allá con los peques.
Valoramos que el plegado fuese ultracompacto, ya que aunque tenemos coche familiar, cuando empiezas a meter cosas en el maletero, todo espacio es insuficiente.
Imprescindible también para nosotros, que tuviese manillar corrido, para así poder llevarla con tan solo una mano, y poder tener la otra libre para atender al hermano mayor.

Finalmente dimos con la sillita de fácil manejo que se ajustaba perfectamente a nuestras necesidades y con un diseño contemporáneo y ligero. Tanto es así que desde el pasado mes de agosto hasta hoy, la estamos utilizando encantados. 

 Pepp Next de Nuna.

Su peso (10,3 kg) y sus dimensiones (80 x 54 x104) la hacen cómoda y ligera, aunque sin duda fueron el plegado que tiene y el reclinado hasta casi quedar tumbada,  lo que nos enamoró.
Tanto el reposapiés como la capota son regulables, así como el  manillar en cuero, que puedes ajustarlo según altura.

En cuanto al chasis, suspensión y  las ruedas de la sillita, que suele ser lo que más nos preocupa a las familias, ya que las de los carros por lo general, son más robustas, os diré que la Nuna Pepp Next, soportó estoicamente, los adoquines de Florencia . Además son bloqueables o giratorias, por lo que se adaptan a la perfección a distintas necesidades.

El arnés, con cinco puntos de agarre, es todo un acierto, pues cuando la peque se nos dormía le colocábamos sólo los puntos de agarre de la zona de la cintura, para dejarle la zona de los hombros más libres. 

Nosotros optamos por el modelo Aspen (negro) aunque la tenéis en más colores, y una ventaja de la Pepp Next de Nuna, es que la funda se puede lavar con lavadora.. 

¿Qué más se puede pedir?


Si queréis más información sobre la sillita Pep Next de Nuna, os dejo enlazada aquí la web de Niu Concept donde la podéis ver de manera más detallada todas sus características. Además os dejo los perfiles de Instagram de @niuconcept y @nuna_es para que veáis todos los productos que ofrecen.







...Hazlo especial...

¡Qué me gusta a mi un sarao! 

Preparar fiestas de cumpleaños, los bautizos de mis hijos, cuidar y mimar los detalles de un día tan especial como fue mi boda...
Creo que cada detalle por pequeño que sea, se ve reflejado el mimo y dedicación que se le ha puesto a prepara ese "día especial" y para ello hay que contar con gente especial, como Maite y Pepe, los creadores de Artitis...

...Artitis o la enfermedad del arte...

Instagram es una red genial para inspirar fotos bonitas, pero también para conocer diferentes firmas y artesanos de todas las partes de España, e incluso del mundo.
Y fue ahí donde conocí el proyecto de Artitis, y no pude resistirme a tener una de sus boniteces para celebrar mes a mes, cómo iba creciendo mi pequeña: su pack 12 meses .





Esta bonito taller trabaja la madera como nadie. Podéis encontrar desde preciosos burritos para colgar ropa, toppers para tartas, bolas para el árbol de navidad, cuadros de madera con un grabado especial, ilustraciones y laminas con diferentes mensajes....


Si echáis un vistado a su tienda on line que podéis ver haciendo clic aquí, descubriréis un sin fin de elementos decorativos para esos días especiales, o para tener presentes en vuestro día a día.

Y vosotras ¿sois de cuidar los pequeños detalles?




...Cuatro en espacio Sawabona...


...Juego libre....

Hace ya unas semanas estuvimos en una alquería inmersa en plena hueta de Valencia que me cautivó: Espacio Sawabona.
Su filosofía es sencilla: es un espacio libre no excluyente donde se crea. Esto quiere decir básicamente, que cualquier persona es bienvenida: niños, adolescentes y adultos.

Y aunque entre semana Sawabona es un laboratorio de curiosidad, es decir, un proyecto alternativo a la excolarización dirigido a niños entre 3 a 6 años, algunos fines de semana se convierte en findes experimentales, y es ahí donde pudimos conocer sus instalaciones y su manera de hacer.

Básicamente, la experiencia en Sawabona consiste en el juego libre, entendido como circulación libre de los niños por todos los espacios, con materiales no estructurados, principalmente reciclados o naturales. 
Aquí no vale eso de "eso no se toca" o "por ahí no subas" o "te vas a caer", aquí lo que vale es todo lo contrario, que tocan, que suban, que experimenten, que jueguen libres....

Cada fin de semana que se realizan estos experimentos, el material se cambia y se varía, por lo que puedes ir tantas veces como quieras que no te vas a aburrir en absoluto. Además que es un plan genial para esos pocos fines de semana que llueve en Valencia y no sabemos donde meternos ¿no creéis?

La experiencia tiene un coste de 5€ por niño y  dura solo dos horas. Sí, solo, porque una vez te pones a jugar, se te pasa en un suspiro.

Yo dejé salir a la niña que hay en mi, y jugué todo lo que quise y más: Trepar con cuerda una escalera convertida con cartones en rampa, hacer trasvases con agua, jugar con troncos y palos, hacer torres con goma espuma.... ¡Genial, lo pasamos genial!

Poco más os puedo transmitir, porque Sawabona es una de esas cosas que es mejor vivirla que que te la cuenten. Pero sí os dejo algunas de nuestras fotos y mi deseo algún día de que haya escuelas públicas de este tipo bien cerquita, porque entonces yo no pararé hasta ser una de las docentes que allí estén.







Os dejo enlazada aquí su web y aquí su Facebook para no perderos detalle.




...Nuestro porteo...

...Yo porteo...

En este segundo embarazo y esta segunda maternidad, me he planteado muchas cosas que con mi primer hijo no hice. 
Una de ellas es el porteo, que aunque la historia nos dice que es la manera más natural de llevar al bebé (pegado a nosotros), era una costumbre que se había perdido y que parece que va recuperándose con fuerza.

Así que busqué asesoramiento acudiendo a un taller de porteo, a cargo de Sara de Granujas crianza y una vez lo recibí he descubierto que portear tiene numerosos beneficios:

PARA EL BEBÉ
⇒ Se siente más seguro puesto que está en permanente contacto con el adulto, por lo que el vínculo de apego se favorece.
⇒ Ayuda al descanso del bebé, ya que duerme más durante el día y concilia mejor el sueño por las noches.
⇒ Al estar en posición vertical, beneficia el sistema respiratorio y digestivo y ayudando en casos de cólicos y reflujo (esto fue algo que pude comprobar con mi experiencia)
⇒ Regula la temperatura del bebé
⇒ Favorece el desarrollo del tono muscular del pequeño.
⇒ Corrige la displasia de cadera en algunos bebés porteados.

PARA MAMÁ/PAPÁ
⇒Tienes libertad de movimiento para realizar diferentes tareas mientras porteas (tienes las manos libres)
⇒ Aumenta la producción de leche materna.
⇒ Favorece el vínculo afectivo entre tu bebé y tu.

Y aunque hoy en día a todo se le llama porteo, es importante que el portabebés con el que se haga el porteo (fular, bandolera, mochila...) sea ergonómico y esté homologado.
Para portear de manera segura, y que el porteo sea ergonómico se deben cumplir ciertos puntos que en su mayoría tienen que ver con la postura que adopta en bebé:
  • El bebé debe ir colocado a la altura del pecho (que le podamos dar un beso con bajar levemente la cabeza)
  • La colocación de las piernas del bebé tiene que ser en forma de M o rana





Considero básico asistir a un taller de porteo, no solo para conocer la amplia variedad de productos que podemos utilizar para portear y elegir cual es el idóneo para ti y para tu bebé, sino también para que te expliquen cómo utilizarlos de manera adecuada ya que al principio parece fácil, pero no lo es.

Además, en el caso de Granujas Crianza ofrecen un servicio que me pareció genial: alquilar tu portabebés.
No solo puedes alquilarlo para momentos puntuales (ir de viaje, moverte por Valencia unas fallas....) sino que también te sirve para probar el producto antes de comprarlo, y si no te gusta tienes la posibilidad de devolverlo y probar uno que se ajuste más a tus necesidades y las de tu bebé.

En nuestro caso elegimos la mochila evolutiva Kibi (la podéis ver aquí )y estamos encantados con ella. Va desde los 4 meses aproximadamente hasta los 3-4 años. 




Os dejo enlazada aquí la web de Granujas Crianza donde nosotros adquirimos nuestra mochila, así como su perfil de Instagram aquí, que estoy segura de que Sara os atenderá fenomenal.

Y vosotros ¿os animáis a portear?